Cuando pase todo esto, cuando el tiempo desdibuje los escándalos, el paro, la miseria y la corrupción de este tiempo, de esta sociedad q nos ha tocado compartir ; cuando los cronistas de la historia tengan q realizar un análisis de esta sociedad en q vivimos y nadie entienda como fue posible q estuviéramos gobernados durante mas de 40 años por un enano q se creía elegido por Dios y de tal modo era libre de realizar la limpieza social e ideológica q su mente enferma de odio y complejos de la infancia le pedía cada noche al acostarse rezando y q ese enano al morir nos dejo un heredero Borbónico, mas enfermo mentalmente q el enano, el cual se dejo manipular totalmente por el imperio y "lideró" esta pseudo democracia capitalista en la q nos hemos hecho adultos durante otros 40 años. Entonces cuando la gente del futuro quiera entender como fue posible q nuestros gobernantes, uno tras otro, fueran cada cual mas inútil, mas megalómano, mas vendido y rastrero q el anterior y el pueblo no se diera cuenta de hacia donde nos llevaban y ni siquiera se diera cuenta de q eran todos unos mediocres intratables y ladrones, todos y cada uno de los personajes públicos con responsabilidades y sin ellas q campaban a sus anchas por el cortijo q casi siempre fue este nuestro país, entonces pondrán un claro ejemplo de como eran esos seres instalados en el poder, de como funcionaba su mente y cuales eran sus ideas y sueños ; ese ejemplo se denominará " El determinante caso del gran pequeño Nicolás"
Con este caso los profesores del futuro explicarán las bases y sinergias del poder de nuestra época, con este curioso caso del niño q entro en la Zarzuela, se codeo con expresidentes, ministros y secretarios de estado, recibió placas oficiales del servicio de inteligencia nacional así como de la añeja y respetada Guardia Civil. El niño q con solo 14 años se introdujo en el centro de la corte de poder del estado español y al cabo de solo 5 años era un asiduo de cenas, fiestas, reuniones y negociaciones de alto nivel en las q se trataban temas de interés nacional, temas q influirían en la vida de millones de ciudadanos del presente y el futuro. Así podrán describir como eran esos hombres q nos gobernaron y gobiernan, hombres q se creían dioses, diosecillos mas bien, q estaban por encima de la ley y de la norma q volaban tan alto como pudieran soñar y q se enriquecían con una facilidad pareja a sus carencias intelectuales y morales. Fue el pequeño Nicolás y su advenimiento ante el gran público el q dejo al descubierto como funcionaban y funcionan los poderosos de este país, el solo tuvo q interpretar el papel q todos le reclamaban al q todos estaban acostumbrados desde siempre en los históricos gobiernos de España, el papel de admirador, servidor incondicional, adulador incansable, amigo fidelisimo y sobretodo conseguidor, un gran conseguidor, sea real o imaginario lo q prometía.
La casta, los responsables de llevar la dirección del país eran todos iguales, socialistas, liberales conservadores o no, comunistas, sindicalistas, militares y realeza, eran todos amigos y confidentes, todos sabían y presumían ante sus iguales de sus medras de cuota de poder y de sus mejoras económicas de sus viajes y amantes, de sus coches de alta gama pagados por los ciudadanos, de sus trajes impecables y relojes de oro regalados por sus padrinos o patrocinadores de intereses económicos.
Entonces llego Nicolás y con el se descubrió como funcionaban las mentes de los poderosos y hasta q nivel infrahumano y lamentable pudieron llegar para vivir en un mundo irreal en el q ellos se creían los amos, los elegidos e intocables hombres y mujeres q manejan los destinos de un país enorme en el q la gente, otra vez, vuelve a pasar hambre.
Nada mas me queda agradecer a ese gran niño su aportación a la sociedad arrancando de un solo golpe la venda q portábamos los ciudadanos, creyendo q vivíamos en una democracia en q la igualdad era para todos y los derechos solo para unos pocos.
Y propongo desde aquí una estatua ecuestre del pequeño Nico subido al caballo de mediocridad de los hombres. "Cuestre lo q cuestre"
jueves, 4 de diciembre de 2014
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Ana Mato es conservadora
Soy liberal. He vivido toda la vida en
uno de los pueblos del “cinturón rojo” de Madrid y como no lo veía suficiente,
estudié sociología, así que se puede decir que además de liberal soy algo
masoca.
Nadie distingue entre liberal y
conservador, así que como buen liberal, para todos soy del PP.
Nadie ve ninguna diferencia, así que voy
a tratar de explicarla con un ejemplo práctico.
Ana Mato ha dimitido porque es
conservadora.
Ha dimitido por “corrupción”. Lógico, un
partido que ha manejado tanto dinero negro y siendo la directora de campaña, puedo
verla pagando con billetes de 500 a montadores de escenarios, furgoneteros con
pancartas y altavoces estridentes, y fabricantes de banderitas.
Pues no, como he dicho, ha dimitido por
ser conservadora. Si hubiese sido liberal seguiría en su puesto.
Rubia, media melena, chaquetas de
perfecta chica Disney, si es que no se puede ser más pija, o del PP, que
también es lo mismo… Seguro que con 20 años iba con unos Levi’s nuevos por
encima del tobillo y un jersey Privata en los hombros.
No se puede ser tan conservadora mujer, perfecta
ama de casa y esposa, y tonta, tan tonta que no vio que su marido conducía un
Jaguar.
Si hubiese sido liberal no tendría porqué
haber dimitido, podría haberle dicho al Juez tranquilamente que su marido se la
pegaba, que no vivía con ella y que por eso no veía el coche, que tiene muchos
viajes a su nombre pero que era con otra con la que viajaba su marido. Que no
era ella la que lucía los bolsos que a él le regalaban, y al juez se le hubiese
caído la cara de vergüenza de seguir preguntando y acusarla de algo.
Pero como buena conservadora ha preferido
evitar el escándalo. ¡Pero qué escándalo mujer!, que vivimos en el siglo XXI,
que si tu marido se va con otra debes desearle suerte y apuntarte a eDarling,
no ir con él a comer con su familia y a los actos oficiales, los años cincuenta
ya pasaron.
Debes ser un poco más liberal mujer,
disfruta un poco la vida. Tira esas chaquetas y luce algo de escote.
Aprovecha que ya lo sabe todo el mundo
para sentirte libre, libérate de tus ataduras conservadoras. Sal de copas y
tírate a un melenudo. Practica el sexo y disfruta, sobre todo disfruta, porque
cuando salga el juicio de Bárcenas por ese si que te trincan, y si quieres algo
de sexo en la cárcel no te va a quedar más remedio que ser liberal, pero liberal
de cojones, y nunca peor dicho, porque no vas a volver a ver unos por lo menos
en diez años.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Monago, o el Amor.
- Carlos, tienes que dimitir.
- ¿Qué? Luisa Fernanda, no me jodas.
- Tu situación no es sostenible.
- ¿Pero qué estás diciendo? ¿Y qué pasa con José Antonio?
- Parece mentira... Esto es el Estado de las Autonomías. ¿¡Cómo vas a comparar Extremadura con Teruel?!
El pobre Carlos Muñoz Obón se encogió de hombros, escondió sus manos en los bolsillos y salió del despacho de Luisa Fernanda. Cuando llegó a su casa cogió el teléfono y marcó de memoria: 922 555 54 55.
- Olga María.
- Amorsito, ¿qué tienes?
- Olga María. Lo nuestro no puede continuar. Después de saber lo de....lo de....lo de José Antonio....
- Amorsito, aquello terminó, mi corazón es tuyo. ¿A quién le voy a bailar cumbia si me abandonas?
- Olga María. Lo siento.
Colgó el teléfono, sujetó sus gafas con la mano izquierda mientras limpiaba los cristales con la toallita anti-polvo. Tras dejarlas sobre la mesa de noche, abrochó el último botón de su pijama a rayas, cerró los ojos y soñó:
- Luisa Fernanda, me voy.
- No entiendo. ¿Dónde vas?
- Dimito.
- ¿Pero qué estás diciendo?
- Creo que actué mal.
- Tú volabas a Tenerife para ver a tu novia. Ella era tu familia y tú tenías el derecho a hacer esos viajes para estar con ella. Si tu pareja hubiese estado en A Coruña, te habrías ido allí. El Congreso nunca te ha puesto inconveniente alguno y esos gastos están fiscalizados.
- Por desgracia, ya no lo veo así.
- Enga, no me jodas. ¿No ves a José Antonio? ¡Toma ejemplo, coño! No parecías tan apesadumbrado cuando ibas a casa fin de semana sí y fin de semana también.
El pobre Carlos Muñoz Obón se encogió de hombros, escondió sus manos en los bolsillos y salió del despacho de Luisa Fernanda. Cuando entró en la sala común había un corrillo de personas que observaban con sorpresa evidente la pantalla de televisión de 50 pulgadas que presidía la habitación. Solían utilizarla para ver al presidente del Gobierno. En esta ocasión era la voz de José Antonio la que salía del plasma. Sin embargo, su tono era extraño, algo agudo, y mezclaba pasajes de firmeza con momentos en los que parecía extrañamente azorado. Carlos Muñoz Obón siguió su camino hacia la puerta que daba al pasillo, cabizbajo, mientras la voz de José Antonio se acercaba a su oído izquierdo. De repente, alrededor del plasma surgió un rumor de incredulidad. Carlos Muñoz Obón levantó la vista, giró la cabeza y la pesadumbre se derramó en su boca con el amargor inconfundible del LSD.
En ese plasma, allí, en alta definición, aparecía José Antonio, en rueda de prensa. En su mano derecha sujetaba una foto de Olga María, su Themis, con los ojos vendados con una correa de cuero negro con chinchetas metálicas incrustadas. En su mano izquierda agitaba un papel arrugado con la firma de Pío García-Escudero. De pie ante el atril, José Antonio elevaba el tono para exaltar a través del micrófono: "No estoy aquí por dinero. Devolveré hasta el último céntimo". Pero el micrófono no era un micrófono. ¡Era un pene de plástico transparente! Un pene de latex que se sujetaba al soporte del atril gracias al contrapeso de dos testículos enormes. De repente, Jose Antonio soltó el papel firmado por Pío, agarró con fuerza el pene de plástico a la altura de los genitales, lo acercó a su rostro - apopléjico a esas alturas - y mientras miraba encendido el rostro de Olga María, su cara semioculta por los descomunales testículos, aulló:
¡¡¡Hipócritas!!! ¡¡¡Hipócritas!!! ¡¡¡Soy un imputado del amor, soy un imputado del amor!!!
"El muy cabrón...", pensó el pobre Carlos Muñoz Obón.
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